The Soderbergh Experience
Soderbergh aparece con una obra experimental que indaga en varios aspectos controvertidos dentro del interés cosmopolita capitalista. Es muy interesante y un verdadero reclamo para muchos el simple hecho de que la película esté protagonizada por la veinteañera actriz porno Sasha Grey, que hace una nueva incursión dentro del cine convencional tras unos trabajos (cameos a la práctica) en un par de largos.
El film se estructura con una serie de historias cruzadas en el tiempo y el espacio que a su vez están fragmentadas en distintas partes; esto exige al espectador contemplar el metraje con una constante revisión para ir uniendo los fragmentos y luego colocar cada historia en su “momento” dentro de la narración total. En cuanto a género se definiría como “documental” aunque también de igual modo se hablaría de “video voyeur-amateur”, no por su temática sexual sino por los ángulos y vistas desenfocadas y alejadas de las que el director hace uso.
En mi opinión la elaboración de cada plano es milimétrica, todo está calculado y pensado, en este aspecto el experimento va bien; un punto reseñable es el uso de gamas cromáticas opuestas pues la película tiene dos filtros de color, colores cálidos y colores fríos, son puntos equidistantes que sirven para determinar tanto los sentimientos de la protagonista en cada situación, como también establecer vínculos entre los fragmentos de la historia.
Con el uso de la cámara se busca sin duda el sentirse escondido, en un lugar recóndito, desde el que observamos las alegrías y desgracias de una prostituta de lujo con un “método de trabajo carismático”; es esa premisa desde la que surge el propio título de la película; “La experiencia de la novia” nos permite reflexionar sobre la relación humana entre los miembros de una pareja, sin olvidar el instinto y el apetito sexual.
Visto desde una perspectiva amplia, The Girlfriend Experience es un medio por el cual se ponen de manifiesto temas de actualidad (en el momento en que fue estrenada en EEUU, Mayo 2009) como son el estatus socioeconómico de una sociedad adinerada que tiembla ante el hundimiento de los cimientos del capitalismo, es este un tema que salpica todo el guión a través de las conversaciones que la protagonista mantiene con sus clientes, hombres de negocios capaces de pagar sus servicios, todos tienen miedo ante un incierto futuro (genial escena final) ante lo que surge otro de los temas subyacentes: las elecciones de 2009 en EEUU; los nombres de Obama y McCain aparecen para determinar distintos puntos de vista y puede que de algún modo formar una idea representativa de las expectativas del pueblo estadounidense ante el relevo de Bush en su doble legislatura.
Otra parte importante en la historia es la referida a la relación entre la protagonista y su novio único e intrasferible, en este aspecto se introduce una visión muy liviana de la moralidad, cariño, comprensión y conflicto que podrían generarse en una situación sentimental en la que uno de los miembros de la pareja ofrece servicios sexuales (prostitución de lujo, pero al fin y al cabo sigue siendo prostitución); el nexo de unión entre ambos personajes está desdibujado entre muchas otras relaciones externas a la vida de pareja.
Existe otro punto sobre el que Soderbergh quiere hablar y que puede ser interpretado como homenaje o guiño hacia la propia figura de Sasha Grey, este tema es el del engaño, el miedo y la perversión que rodea a la industria de la prostitución; el director denuncia el abuso de las mafias, y no las mafias de gabardina y revolver sino las mafias de la información, los que tienen las llaves del reconocimiento y el poder de difundir mensajes; todos y cada uno de los personajes que pueden ayudar a la protagonista en su “imagen corporativa” terminan decepcionándola hasta límites isospechados.
Como último punto a destacar, la presencia como un personaje vivo y omnipresente la ciudad de New York, ya que sirve como hilo conductor dentro de la vida ajetreada de la protagonista; es muy llamativo el punto en el que Soderbergh introduce dos actuaciones callejeras en las que la música en su elemento más bruto nos llena de melancolía y también admiración. Es este un film poco convencional que con elementos visuales elaborados y trasfondos ramificados por distintas áreas, deja de lado elementos fundamentales como es el desarrollo de los personajes.


espero que ésta la traigas a burgos, que me has dado ganas de verla!!!