“Come around sundown” lo nuevo de Kings of Leon
Las más emblemáticas voces, guitarra y bajo de Tennessee junto con la pareja de Oklahoma se reúnen de nuevo, dos años después, para sacar a la luz Come around sundown. A la venta en Itunes desde el 15 de septiembre y físicamente en tiendas a partir del día 19 de este mes.
Come around sundown se convierte en el quinto largo de la banda norteamericana. Descubrimos en él una guitarra que juega un papel esencial. Nos encontramos un bajo que se gana a pulso el rol de imprescindible, acompañado de una voz desgarradora, que transmite emoción en cada palabra. La batería varía, marcando buen ritmo en la mayoría de los temas, aunque ralentizándose en otros como The face o Birthday. Da la sensación de que es el elemento que arrastra a los demás instrumentos, cobrando una importancia extrema.
Kings of Leon han elegido Radioactive como su primer single, un tema con una melodía mágica envolvente. Que, cuando parece que no puede ofrecer nada más, resurge con otro instrumento acompañado de la voz inconfundible de Caleb. Un nuevo paso en la carrera de KOL.
Nos atrevemos a apostar por otros temas como Mary, que nos adentra en una atmósfera propia de momento de superación en una película principios de los noventa. Una canción fuerte, dura, que absorbe. También nos llama la atención Beach side, con un ritmo algo más acelerado que a lo que acostumbran los Followill. The face nos recuerda a la línea de su anterior trabajo Only by the night, dejando entrever que la esencia de la banda sigue ahí, intacta. Sin embargo, Birthday marca la diferencia con una suave base electrónica que se acomoda fácilmente a la batería.
Ha llovido mucho desde el que fuera su primer éxito Molly’s Chambers y lo cierto es que en este último trabajo se ha dejado de lado ese aspecto más rockanroll para dar paso a un estilo más calmado, con unas melodías trabajadas y pulidas.
Tenemos ante nuestros oídos una fusión de matices que explosionan, creando melodías profundas y que consiguen teletransportar la mente. La combinación perfecta entre voces melancólicas e instrumentos rudos pero potentes.

